ESPAÑOL

PREFACIO
Gloria Zea

Sin duda alguna, el Museo de Arte Moderno de Bogotá es un escenario para que nuestra comunidad encuentre, a través del arte, espacios de reflexión y conocimiento en torno a temáticas que nos conciernen a todos y hacen parte de nuestra historia.

En esta oportunidad presentamos una muestra inigualable, una exposición con una temática que todos nosotros como colombianos debemos entender y conocer desde los diferentes puntos de vista del conflicto. LA GUERRA QUE NO HEMOS VISTO es una narración, por medio del arte, de sólo una parte de esa guerra que hemos vivido por tantos años. Una muestra que nos permite ver el conflicto desde el punto de vista de quienes han estado armados, quienes han torturado o han sido torturados, de aquellos que han sido actores principales del conflicto armado en nuestro país. Éste es el resultado de un proceso que ha realizado la Fundación Puntos de Encuentro, con el fin de hacer memoria sobre lo que ha sido la historia de nuestro conflicto, y que aquellos involucrados directamente en éste pudieran dar testimonio de su experiencia.

Esta muestra, integrada por noventa obras, es entonces la fiel representación de historias personales, de relatos hasta ahora anónimos, los cuales tenemos la oportunidad de conocer por medio del arte, donde ninguna pintura es juzgada por su técnica o las habilidades del pintor. Para sus creadores: excombatientes de las Farc, las Auc y el Eln, y soldados heridos en combate, la pintura resultó ser un medio para narrar historias que nunca antes habían sido contadas.

En el nombre del Museo y en el mío propio quiero agradecer y reconocer la labor que han realizado con estos jóvenes la Fundación Puntos de Encuentro, sus directivos y sus colaboradores, e invito al público de manera muy especial a recorrer esta exposición, a conocer los crudos relatos que la acompañan y a ser parte de las actividades educativas que hemos programado, con el fin de que posiblemente veamos la guerra con otros ojos y hagamos un cambio en nuestra sociedad.